miércoles, 30 de septiembre de 2009

Y RENUNCIO


Qué tal concha dirían unos. Es que escuchar a un político con rabo de paja decir de que “su preocupación y su trabajo es a favor de los pobres” es, francamente, más que indignante, deprimente y abominable. Este exministrito así nos quiso engañar, ¿alguien le ha creído? Lo que más se evidenció fue su notable sobonería al Presidente García, desde un inicio (“hagamos una marcha, Presidente, para respaldarlo a usted y al país”) y claro, todo por un puestito de mayor jerarquía. Sin embargo a Allinson el tiro le salió por la culata y al final se quedó sin soga ni cabra porque no podrá volver a la alcaldía de Santa Anita de donde salió.

PUBLICISTA DE SENDERO


El genocida más salvaje de nuestro país, Abimael Guzmán, no encontró mejor publicista para su libro “De puño y letra” que el propio Ministro del Interior, el señor Aurelio Pastor porque desde el día que salió en los medios censurando aquella publicación por, según él, ser apologista con el terrorismo, paradójicamente, me provocó leer el libro (y seguro que a otros también). Sin embargo, afortunadamente, unos días después pude revisar algunas columnas periodísticas de respetables intelectuales en las que se descuartizaba con argumentos académicos la valía de ese libro. Eso fue suficiente para disuadirme de mi intención. En resumen. Este ministro resultó ser más apologista de Sendero que el abogado defensor de Abimael.

PAYASITO


Aunque ahora haya perdido notoriedad, pese a ser congresista, el Payasito Waisman fue todo un personaje, sobre todo para la comedia (en la imitación genial de Guillermo Rossini en RPP) en el gobierno anterior. Aunque también tuvo sus groseras metidas de pata y encarnecidos enfrentamientos judiciales que incluso casi le cuestan la vida (un paro cardiaco por litigar con Barba Caballero). Creo que es un personaje que se extraña.

TUTORÍA

Esta caricatura pertenece también a mis archivos. Recuerdo que vino una vez una psicóloga a ofrecer un taller sobre Tutoría. La charla fue amena y el discurso sobre la convivencia y la armonía, al parecer caló profundo en algunos colegas que tenían ciertas rencillas. Públicamente, hasta con lágrimas, pudimos ver autorreconocimientos de faltas y celebración de disculpas y el reanudo de simpatías. Yo, hubiese querido que tal demostración de afecto llegase al extremo de mi dibujo, sobre todo con una coleguita que me gustaba.

PELACARAS


Esto es un mito. Algunos alumnos no me creen. Insisten en profesar su existencia. El pelacara es un personaje en la historia popular cuya equivalencia en la sierra sería un pishtaco. Hace unos meses atrás las noticias locales se llenaron de hechos macabros como descuartizamientos y degollamientos. Los primeros sospechosos eran los pelacaras a quien describen como apuestos jóvenes gringos que se llevan los órganos de sus víctimas para devorarlos o comercializarlos. Que existan traficantes de órganos es otra cosa, pero no de la naturaleza y característica casi mitológica que se les ha asumido a los denominados Pelacaras. Pensando así vamos a sospechar de todos los turistas.

QUÉ VENDEREMOS

Hace unas semanas se llevó a cabo en el vecino país de Brasil una reunión de integración comercial binacional entre las autoridades de ese país y el nuestro, concretamente de nuestra región Ucayali, Huánuco y Ancash. Como bien sabemos estos tres departamentos están intentando formar una macroregión y para tal fin buscan un lazo comercial con Brasil. Muchas personas critican esta intención, porque consideran que Ucayali no tiene nada que ganar en este esfuerzo porque no tiene recursos agrícolas de interés brasileño que negociar como sí tienen las otras regiones mencionadas. Esto se evidenció de alguna manera cuando se le preguntó a Jorge Velásquez, a su retorno, sobre los productos que llevó como muestra en la feria que se hizo en Brasil, obteniendo su silencio como respuesta.

BACANO



Bueno, esta es una pequeña historieta inspirada en una situación real de mi colegio. Parece que a algunos colegas el asumir un cargo jerárquico o directivo les significa un sueño perfecto. Desde ese lugar de privilegio alardean la pretensión de la “eficiencia laboral” sometiendo a un “legal” escrutinio de trabajo a quienes están a su cargo. No está mal eso, debe ser así, claro. Es lo correcto. Pero, lo malo es la superficialidad de ese ejercicio porque termina constituyéndose en un hecho demagógico ya que el quien exige algo a sus subordinados no es capaz (porque no le da la gana) de cumplir lo mismo. Como dice la máxima, ¿quién supervisa al supervisor o quién moraliza al moralizador?
Sin lugar a dudas, mi colegio es mi país en miniatura, las mismas enfermedades se reflejan. Por esa razón nuestra sociedad está destinada siempre a la confrontación de sus integrantes y como consecuencia, al colapso.