miércoles, 17 de junio de 2009
Municipalización
Bagüa V
Según el arqueólogo Donald Lathrap el primer hombre de Ucayali se había asentado en Tutishcainyo hace 2000 años AC. justo cuando en Huánuco florecía la cultura Kotosh. Luego se asentarían los Panos del cual provienen los Shipibos quienes permanecen hasta ahora. Estoy seguro que la historia en los demás departamentos amazónicos guarda un parecido cronológico.
Los Incas que aparecieron por el siglo XV de nuestra era, al parecer no tuvieron interés en conquistar la selva o acaso no pudieron y como sabemos extendieron todo su territorio por la costa y sierra (sólo poblaron parte de la selva alta). Lo mismo pasó con los españoles que en el Virreinato centraron sus intereses en la sierra para la explotación minera.
Es en la república cuando se mira con codicia a la selva, primero con la explotación del caucho, luego por el petróleo y finalmente por la extracción maderera. Podemos leer en algunos libros el abusó inhumano y el trato genocida que se cometió contra los indígenas a costa de aquellas riquezas.
Por eso creo que cuando el gobierno, al tratar de imponer una ley forestal sin consultar a quienes habitan la selva desde tiempos inmemoriales, ha cometido la misma torpeza. Entiendo que siempre van a existir los fuertes y los débiles, los de arriba y los de abajo y es, ante ello, que el Gobierno debe asumir su responsabilidad buscando reducir o acabar con esas diferencias y no andar presumiendo aún de un espíritu colonialista.
Bagüa IV
Bagüa III
Al final, como sucede siempre, el pueblo es el quien pierde, y mucho.
Bagua II
Ante esto, es lógico pensar que las comunidades amazónicas desconfíen del argumento de que la inversión y la explotación de recursos naturales significan una fuente de desarrollo y riqueza porque parece que el gobierno tiende más a proteger a una multinacional poderosa que a sus propios ciudadanos.
Bagüa I
Zulma
viernes, 5 de junio de 2009
Petita
Dylan
la teta que asusta
el luchador
Mario, ganó
Si Hugo Chávez no permitió que el Rey Juan Carlos de España le callase la boca, no dudará que Mario Vargas Llosa sí lo hizo. Me alegro por eso. No hay peor vergüenza que pueda pasar uno, que, creyéndote superior, te atreves a desafiar a tu adversario para luego terminar corriendo con “el rabo entre las piernas”. Así pasó con el frustrado debate que protagonizarían Hugo Chávez y Vargas Llosa en un programa radial que dirige el presidente venezolano. Definitivamente, la calidad intelectual de Mario es envidiable y un orgullo para nuestro país. He leído muchas de sus obras y no he encontrado ninguna en que mi admiración se reduzca. Ya es tiempo que le den el premio Nóbel.