sábado, 31 de octubre de 2009

SENSACIONALISMO

Esta caricatura es también de archivo. Lo hice hace unos años atrás cuando sucedió un accidente aéreo aquí en Pucallpa. Un avión que venía de Lima, unos minutos antes de llegar al aeropuerto, al parecer sufrió la embestida de una tormenta que le hizo zozobrar y cayó en un terreno agreste a unos diez kilómetros de la ciudad. Felizmente hubo sobrevivientes. Sin embargo, el efecto sensacionalista se puso a verter. Se armó casi una procesión religiosa de ríos de gentes dirigiéndose al lugar del accidente. Para ello no importaba cruzar caños o abrir trochas. Todos querían llegar, incluyéndome. Una vez en el lugar los medios inmediatamente no pararon de dar sus primicias enfocando imágenes trágicas. Cada programa competía por ser más dramático y más cruento. Era terrible. Se podía ver en la televisión cuerpos calcinados y despedazados repetitivamente como si fuera aquello un festín.
Lamentablemente aquello es un tópico de mucha prensa de nuestro país. El sensacionalismo exacerbado está colgado en los kioskos y aparece en las pantallas todos los días. Una característica tercermundista. Nunca seríamos capaces, por el bien de la sociedad, dejar de publicar tanta carnicería, tal como hicieron los medios norteamericanos cuando sucedió el trágico suceso de las torres gemelas. Sin duda, es nuestra pobreza cultural formativa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario